Los patios de los palacios y casas señoriales representan uno de los signos de identidad más característicos de la ciudad de Palma.

Estos referentes urbanos, únicos en España, eran el indicativo, en su época, del poder y estatus de las familias que los habitaban. Hoy en día, pueden ser admirados en todo su esplendor gracias a su excelente estado de conservación.